viernes, 27 de abril de 2012

Por qué nació Notitia Criminis

Desde 2006, cuando comencé la publicación de este blog, he ido comprobando que no pocos sujetos, con mejores o peores intenciones, eran incapaces de comprender la existencia de Notitia Criminis a no ser que recurrieran a teorías delirantes: Este trabajo necesita una organización poderosa que lo sostenga. El coste extraordinario de estas investigaciones lo tiene que estar financiando alguien. Si alguien está poniendo ese dinero será con alguna intención oculta... Incluso, recientemente, una letrada de un prestigioso bufete jurídico, de los de a treinta mil euros la provisión de fondos, me ha preguntado si no era cierto que el blog tenía publicidad e, incluso, concretando más, que si no era cierto que el blog tenía publicidad de la revista Interviú.

Bien, pues independientemente de que no voy a dar ningún curso de cómo investigar casos de presunta corrupción, sin medios, sin poder y sin dinero, sí que creo que ha llegado el momento de explicar por qué existe Notitia Criminis.

A estas alturas, dejada muy atrás la mitad del camino de mi vida, ya no sé si otro mundo mejor es posible o no, ni me importa, porque de lo que sí tengo certeza, lo que sí enseña la historia implacablemente, lo que los años vividos me han mostrado día tras día, es que si no se resiste al mal y a la indiferencia ante el mal, otro mundo, infinitamente peor, será inevitable.

jueves, 15 de marzo de 2012

El juez instructor del caso Urdangarín ordena investigar la implicación de Domingo Díaz de Mera, uno de los "constructores" aúlicos de los gobiernos Bono-Barreda

Domingo Díaz de Mera, amigo íntimo de Barreda, amigo de Bono, todopoderoso muñidor del ramo del ladrillo en Castilla la Mancha y uno de los principales artífices del fiasco de CCM a través de "negocios" como el aeropuerto de Ciudad Real o "El Reino de Don Quijote", ahora se ve implicado de lleno el caso Urdangarín.
Siempre los mismos nombres, siempre el mismo puñado de avisados empresarios y siempre este fétido vaho de corrupción... Por cierto ¿Dónde diablos está la comisión de investigación sobre CCM? ¿Ya no interesa?

La noticia aparece hoy en "La Nueva España":

El juez José Castro ha ordenado a la Agencia Tributaria que rastree los movimientos económicos de una sociedad cuya mayoría accionarial pertenece a Domingo Díaz de Mera, considerado el principal empresario de Castilla-La Mancha, que abonó un pago de 300.000 euros a Iñaki Urdangarín por asesoramiento. Además de presidente del equipo del balonmano del Ciudad Real, es el principal promotor de la construcción del aeropuerto y propietario del 25 por ciento de esta instalación.

Domingo Díaz de Mera será citado por el juez para tomarle declaración, a raíz de que el duque de Palma reconociera en el interrogatorio que había cobrado en 2007 a través de Global Consulting 300.000 euros por una colaboración con este empresario y que se reunía con él dos o tres veces cada año. El yerno del Rey tampoco aclaró si esta relación de negocios se produjo a través de sociedades del grupo Nóos o con Aizoon, la firma de la que también es propietaria la infanta Cristina.

El instructor ha pedido a Hacienda todos los datos sobre Global Consulting y los pagos para aclarar qué tipo de negocios mantenían Díaz de Mera y el duque, y que beneficios obtuvo de todo esto el empresario, a quien Urdangarín habría llegado a través del equipo de balonmano. Además de Castro, otros jueces investigan a Díaz de Mera, amigo del ex presidente José María Barreda, al aparecer su nombre salpicado por el escándalo de la Caja de Castilla-La Mancha, intervenida por el Banco de España y en situación de quiebra por los préstamos sospechosos a varios empresarios allegados al poder socialista.

Díaz de Mera consiguió que esta caja apoyara financieramente la inversión que éste destinó al aeropuerto de Ciudad Real, donde se enterraron cientos de millones.

Por su parte, el instructor del «caso Nóos», José Castro, asegura ahora, después de interrogar a Iñaki Urdangarín, que el duque de Palma «siempre estuvo detrás del entramado societario» investigado por supuesta malversación de fondos públicos. El magistrado subraya que «declaraciones de imputados en sede judicial, cuya parcialidad no se advierte, le sitúan como rector» del grupo de empresas ligadas al Instituto Nóos «al mismo nivel» que su socio, Diego Torres.

Durante el interrogatorio el marido de la infanta Cristina atribuyó a Torres las responsabilidades de gestión de las empresas investigadas y, aseguró, «se desvinculó totalmente» de Nóos desde marzo de 2006, «siguiendo las recomendaciones» que desde el palacio de la Zarzuela «se le hicieron».

«Ninguna trascendencia penal tiene el conocer cuáles fueron aquellos supuestos consejos o instrucción, y sí que la tiene, y mucha, el establecer si don Iñaki Urdangarín Liebaert abandonó realmente a partir de esa fecha sus actividades de negocio relacionadas» con el Instituto Nóos, dice el instructor en auto judicial..

Para el magistrado, «todo apunta a que tal desvinculación no se produjo». Según Castro, el testimonio de Urdangarín queda cuestionado por el de «innumerables testigos» que coincidieron en declarar ante la Policía que el duque «siempre estuvo detrás de todo el entramado societario», algo que varios imputados también corroboraron al juez y «viene avalado por la numerosa documentación intervenida».

Urdangarín admitió que en 2007 actúo como mediador entre Diego Torres y el Gobierno balear para que el primero cobrara una deuda. El instructor pone el acento en que el duque también reconoció «puntuales negocios» con Torres tras desvincularse de Nóos. Como el hecho de que Urdangarín obedeciera o no la indicación del Monarca no es «constitutivo de infracción penal», el juez desestima la petición de Manos Limpias para que llame a declarar al asesor de la Casa Real José Manuel Romero. El juez rechaza asimismo que declare el secretario de las infantas, Carlos García Revenga, pero sí cita a Julita Cuquerella, secretaria de Urdangarín.

lunes, 27 de febrero de 2012

Urdangarín implica a Domingo Díaz de Mera en la trama del Instituto Noos

La noticia aparece hoy en el diario Público:


"Iñaki Urdangarin ha dado esta noche un golpe de efecto, el primero en su larguísima declaración judicial (algo más de 21 horas entre el sábado y el domingo tras finalizar su intervención cerca de las 1:40 de la madrugada), en su intento por demostrar quejamás participó en la estructura internacional opaca creada por la trama Nóos y cuyo eslabón último se sitúa en el paraíso fiscal de Belice.
La empresa Global que aparece en un manuscrito incautado y de la que cobró 300.000 euros en 2007 no está ligada al extranjero sino que pertenece al empresario de la construcción Domingo Díaz de Mera.
En ellas, el duque de Palma ha defendido que la infanta Cristina "nada tenía que ver" con la trama corrupta. "Ha quedado absolutamente claro una vez más que el tema de la infanta doña Cristina nada tenía que ver con el tema, que el señor Urdangarin siguió y atendió las instrucciones de la Casa Real", ha dicho el letrado. 
El juez del caso Palma Arena, José Castro, ha declarado a los periodistas que el domingo no era el día para dictar medidas cautelares contra el duque de Palma, como en principio se tenía previsto".

domingo, 12 de febrero de 2012

Javier Chicote publica "Socialistas de Elite", una investigación sobre el felipismo depredador.


El periodista Javier Chicote, autor de 'Socialistas de elite'
Publicado en Cuarto Poder:

Dice Javier Chicote en el libro Socialistas de Elite (Felipe y los felipistas, De Suresnes al club del millón de euros), que muchos políticos que formaron parte de los primeros gobiernos del PSOE se han forrado con sus empresas, asesorías y negocios privados. Su libro saltará este fin de semana a las librerías y revela muchos datos sorprendentes, por ejemplo que el exministro Julián García Valverde, cesado por su gestión en Renfe, representa ahora a una empresa que construye vías para el AVE, que Josep Borrell cobra 200.000 euros anuales de Abengoa o que Antoni Asunción se embolsa 11 millones de euros anuales como empresario de piscifactorías.
Todo comenzó cuando a  Felipe Gonzálezle paralizaron las obras de una casa que se estaba construyendo en Tánger (Marruecos), en un lugar paradisíaco, al pie de una playa, pero demasiado cerca de un palacio del monarca Mohamed VI. La mansión de González quedó en el esqueleto y así sigue. Las autoridades marroquíes le paralizaron la obra por razones de seguridad. El periodista Javier Chicote descubrió y siguió el tema y, a partir de ahí, aceptó el encargo de La Esfera de los libros (Unidad Editorial) de averiguar a qué se dedican los ministros felipistas, la elite de la “vieja guardia” del PSOE. Y se encontró con que la mayoría se dedican al lobby, los negocios, y a forrarse. ¿A qué otra actividad provechosa se podían dedicar?
Vaya por delante que el autor reconoce en el prólogo que hay cosas de comer que no dan de comer, como, por ejemplo, la política, y que los dirigentes socialistas de la Transición ya eran buenos profesionales antes de entrar en política en el partido paulista, paupérrimo, del que obtenían magros estipendios. Pero una vez que abandonaron el Gobierno, la trayectoria el presidente González y de sus ministros se orientó a la asesoría y los negocios. González es uno de los asesores más cotizados, cobra 125.000 euros anuales de Gas Natural y se inscribe en la parte alta de la tabla que aporta Chicote sobre los que ganan de 60.000 a 600.000 euros anuales por su labor de consejería y asesoría. La lista es suculenta. Ahí están Miguel Boyer, Javier Solana, Javier Gómez Navarro y muchos otros..
Boyer cobraba 1,5 millones de euros anuales del constructor José Ramón Carabante, una especie de Pocero con ánimos de grandeza, cuyas iniciativas con dinero del Banco de Valencia fueron un fiasco y dieron al traste con la constructora Colonial. Ahí se vio a Boyer como alma en pena, que se llevó 1,6 millones de euros de liquidación como presidente de la antigua CAMPSA, propietaria de los depósitos de carburantes, pidiendo empleo a los socialistas después de servir a José María Aznar y a su fundación FAES. Rodríguez Zapatero y su vicepresidenta económica, Elena Salgado, no le prestaron atención.
Mejor suerte han tenido Carlos Solchaga yAureliano Recio, exministro de Economía y exconsejero de la Junta de Andalucía, respectivamente, que desde su despacho de asesoría o “empresa abrelatas” de Velázquez, 1, junto a la madrileña Puerta de Alcalá, trafican y negocian con los países de América Latina. Solchaga figura como consejero de doce sociedades, todo un récord. El periodista aporta una tabla, según la cual, la remuneración media de los consejeros políticos se sitúa en unos 125.000 euros anuales. Además de los asesores y lobbystas, el periodista se ocupa de los empresarios, y así dice que el exministro de Interior, Antoni Asunción, conocido en Valencia como “el socialista del velero”, es uno de los más exitosos cultivadores de pescado en piscifactorías, con un  beneficio anual personal de once millones de euros a cuenta de su empresa Mareagua.
El que exsecretario de Estado, Javier Gómez Navarro, íntimo amigo de Alfredo Pérez Rubalcaba, actúa de lobbysta de un conglomerado empresarial Tedae, beneficiado por las concesiones del Ejecutivo central. Gómez Navarro tiene su propia empresa, dedicada al asesoramiento, la presión y el tráfico de influencias. El exministro de Obras Públicas, Javier Sáenz Cosculluela también se forra como representante de Aerco, que agrupa a empresas medianas de la construcción, para las que ha conseguido algunas obras del AVE. “Y ahí tenemos también a Julián García Valverde, el exministro de Sanidad, cesado por sus operaciones especulativas en Madrid como presidente de Renfe, construyendo los raíles para el AVE”, explica Chicote en su libro.
García Valverde asesora además al grupo de empresas exportadoras de armamento y material de defensa Imathia y su consultoría es decisiva para pasar los filtros de la Comisión Interministerial de control de las exportaciones de material de guerra. El también ex ministro de Sanidad y de Defensa, Julián García Vargas, es uno de los hombres fuertes de Indra, la empresa de sistemas que junto con Aerco (Cosculluela) y la consultoría de García Valverde ha conseguido la contrata del tren de alta velocidad entre La Meca y Medina, en Arabia suadita. El “mapa de la empresa socialista” que Chicote traza en su libro incluye a muchos otros personajes del felipismo.
En el capítulo de “profesores y filántropos”, el periodista incluye a Javier Solana, quien además de impartir conocimientos en una escuela universitaria privada, percibe una buena remuneración como consejero de Indra. Hay otros profesores filántropos como José Borrell, director del Instituto de Estudios Europeos de Florencia, que cobra 200.000 euros anuales como consejero de Abengoa. También habla Chicote de “los jubilados” como Joaquín Leguina, paniaguado de la Comunidad de Madrid;  José Barrionuevo, cuya constructora posee 2,5 millones de euros en solares y construcciones, y de otros “emprendedores” entre los que figura José Luis Corcuera, quien ha creado con una hija un gabinete de asesoría y, por otra parte, se está construyendo una casa en un pueblo de la provincia de Toledo.
Si Corcuera superó con éxito una delicada intervención quirúrgica, su antecesor en el Ministerio del Interior, Barrionuevo, ha estado a punto de morir dos veces el último año por un cáncer de próstata y por una pancreatitis. Son datos personales que revela el autor, quien ha entrevistado a la mayor parte de los personajes aludidos. Las críticas de Corcuera a la gestión del expresidente Zapatero no tienen desperdicio. Y las explicaciones de Gómez Navarro y Asunción de cómo se han hecho millonarios, tampoco.