jueves, 29 de abril de 2010

Reyal-Urbis también pagó a Bono la decoración de la casa de Salobre

Días antes —si es que no fue la misma víspera— de que apareciera la noticia del piso del millón de Euros que Bono regaló a su hijo en la C/ San Justo de Madrid, TVE le dedicaba un programa de la serie “Volver Con...” al presidente del Congreso. En ese reportaje Bono mostró su casa de Salobre, pero no toda. Sólo el patio y un sótano en el que guardaba algunas enternecedoras reliquias.

La información de hoy explica esa precaución aunque su causa no fuera el temor a que se desvelaran los albaranes y facturas con la firma de Rafael Santamaría que acreditan que una empresa propiedad de REYAL-URBIS cargó con los gastos de la decoración de la casa paterna de Bono.

No parece muy probable que el avisado político y empresario temiera, entonces, que esos papeles salieran a la luz pública. Se me antoja que el cuidado en no hacer alarde de los lujos de la familia, tenía más que ver con el hábito político de velar la realidad pública con el simulacro vano de lo risueño, lo memo y lo simple.

Sea como sea, las facturas han aparecido y no sé que resulta más preocupante de ellas, si el indicio de cohecho que conllevan o el desparpajo con el que el millonario Bono acepta la dádiva.

“Todo está claro”, ha contestado Bono cuando un periodista le ha preguntado por el asunto de su copioso catálogo de inmuebles y lo cierto es que puede que pocas veces el ex presidente de Castilla-la Mancha haya sido más sincero.

domingo, 25 de abril de 2010

Reyal-Urbis paga la decoración de la casa de Bono

La estrecha relación entre Rafael Santamaría y José Bono está empezando a despedir un fumus malus iuris muy preocupante... para Bono. Hoy La Gaceta publica que una de las sociedades de Rafael Santamaría se hizo cargo de las facturas de la decoración de varias habitaciones de la “Casa de Olías” por excelencia, es decir, de la casa de Bono en Olías del Rey (Toledo).

La cuantía de la dádiva —que significa “cosa que se da gratuitamente” por contraposición a “acometer con dádiva” que quiere decir “intentar o pretender cohecho o soborno”— en total 1.276.000 Pts., no justifica la fortuna de la familia Bono, pero delata una promiscuidad patrimonial que junto a la presencia de Ana Rodríguez Bono en el consejo de administración de REYAL-URBIS, puesto que abandonó precipitadamente cuando su padre aceptó volver a la política; los dos apartamentos de Estepona; la construcción de la “Casa de Olías” al fiado, al menos en parte; o la cercanía de empresas del grupo Reyal en el asunto del piso de la C/ San Justo; son cosas que ponen valor monetario a la estrecha amistad entre Santamaría y Bono, la cual tiene otra cara en los negocios inmobiliarios emprendidos por ese mismo Santamaría en Castilla-La Mancha, el más evidente de ellos, el otro engendro —el primero es el del Pocero en Seseña— inmobiliario de la región: Ciudad Valdeluz.

¿Por qué le paga Santamaría a Bono los gastos de decoración de su casa? ¿Por qué Bono acepta la dádiva con tanta desenvoltura? ¿Por qué se falsea el concepto de la factura y se escribe en ella “decoración piso piloto”? ¿No tiene Bono para pagar unos cuantos cojines de corazón y unas cuantas litografías con los conejitos de Beatrix Porter? ¿Por qué un “contable” estrechamente ligado a Santamaría —Fernando Montalvo Llanos— actúa como administrador de las empresas de Bono? ¿Pagó Bono su estancia o sus estancias en el hotel de Santamaría en Baqueira? ¿Utiliza otros inmuebles propiedad de Santamaría, gratia et amore, para su recreo y el de su familia? ¿Qué pintaba la veinteañera Ana Bono Rodríguez en el consejo de administración de un gigante inmobiliario como Reyal-Urbis? ¿Por qué tanta prisa en abandonarlo cuando su padre aceptó volver a la política? ¿Tuvieron los apartamentos de Estepona un precio de amigo? ¿Quién está pagando las reformas de la casa de la C/ San Justo y la estancia de los albañiles en Madrid? ¿Cuántas dádivas más tiene Bono que agradecer al amigo Santamaría? ¿Cómo ha correspondido Bono a tanta largueza y liberalidad si es que no tiene por hábito comer, vivir y regalarse a costa ajena?

Estas cuestiones son escabrosas, pero las hay aún más urgentes. Sabemos que Rafael Santamaría consta en el consejo de APEX 2000 como apoderado, la misma entidad en la que también estaba con el mismo cargo Giovanni Piero Montaldo quien, según informes de la UDYCO, pasa por ser el representante de la mafia calabresa en España.

Sabemos, también, que ese Giovanni Piero Montaldo pagó al ex alcalde de Seseña 700.000 € en las fechas en las que se aprobaba el PAU del Pocero, manifiestamente apoyado por el gobierno, primero de Bono y después de Barreda; y estamos enterados de que Rafael Santamaría y José Luis Sanz Arribas, el abogado y socio del Pocero, tenían negocios juntos durante el periodo que cubría la aprobación del PAU de Seseña, y que además les vinculaban con el escándalo de Terra Mítica, asunto que, por cierto, salpicó de lleno a Eduardo Zaplana, otro de los íntimos de Bono.

Por consiguiente, no está de más esta otra pregunta: ¿Ha tenido algo que ver APEX 2000 en los hechos de Seseña que investiga el Juzgado de Instrucción nº 4 de Illescas?

Hoy, La Gaceta, aseguraba que un ejecutivo de Génova —es decir, de la sede del PP en Madrid— ha recibido por vía de tres “mensajeros” distintos un inquietante aviso: “A nadie, tampoco a vosotros, conviene remover nada”.

Falso. Es posible que al PP no le convenga “remover nada”, es seguro que a Bono no le conviene. Hasta es posible —aunque lo dudo mucho— que tampoco le convenga al PSOE, pero a quienes sí nos conviene es a los ciudadanos, que no somos ni vasallos, ni siervos, sino que somos tanto como Bono y todos juntos más que Bono.


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El letrado José Luis Sanz Arribas, el Pocero, el peluquero de Aznar y Rafael Santamaría, presidente de Reyal Urbis.

viernes, 23 de abril de 2010

¿Qué hacía Hernández Moltó comiendo con el periodista Raúl Heras?

El pasado día 21 del presente mes y año Juan Pedro Hernández Moltó tuvo una larga comida —duró hasta cerca de las cinco menos veinte de la tarde— con un afamado periodista: Raúl Heras (en la foto). Dicha comida se celebró en el “Café Hispano” un local que pretende, declaradamente, ser remedo del Rick's Cafe de Casablanca y situado en el 78 del Pº de la Castellana de Madrid, al lado del monumento a la Constitución y a tiro de piedra del Hotel Intercontinental, al que se ve que Moltó tiene cierta querencia.

La reunión entre Moltó y el periodista Raúl Heras no deja de tener relevancia. Parece harto dudoso que el artífice de la quiebra de CCM estuviera dando entrevista alguna y menos cuando se conoce que la Fiscalía Anticorrupción está investigando las operaciones sospechosas de CCM, entre las que seguro que está el crédito de 30 Millones de € concedido, sobre un terreno de Bargas (Toledo) al “malayo” Pedro Román Zurdo y renovado por dos veces, la última días antes de la intervención de la Caja.

Por otro lado, esa comida tiene lugar en los días en que hemos conocido datos que acreditan el meteórico enriquecimiento de José Bono y su familia, y también en los días en los que el presidente del Congreso y su entorno, han movilizado cuantos poderes, influencias y conocimientos les asisten para silenciar tal información.

Prueba de ello son los cualificados defensores que han acudido en ayuda de Bono: Luis María Ansón; Juan Costa, el hermano de Ricardo Costa que tanto ha tenido que ver con la trama valenciana del caso Gürtel; José Manuel Molina ex alcalde del PP de Toledo que dio la concesión de la gestión del agua de esa ciudad a una UTE formada por FACSA, también enredada en trama Gürtel, y GRAVESA, sociedad de Fernando Jeréz Alonso, presidente de la Cámara de Comercio de Toledo y hombre situado en la órbita de Barreda; o el propio Alberto Ruiz Gallardón sobre quien, muy a su pesar, sigue pendiendo la sombra de su relación con Montserrat Corulla, la testaferro de Roca.

Finalmente, y teniendo en cuenta este contexto, hay que recordar que el periodista Raúl Heras Planel fue llamado a declarar como testigo en relación con el caso Gürtel ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y no sin motivo, puesto que diversos documentos y declaraciones que obran en el sumario del citado caso, revelan que la trama de Francisco Correa anotó en su contabilidad la entrega de, al menos, un “sobre” al citado Raúl Heras con 15.000 € en su interior.

martes, 20 de abril de 2010

Un hombre de Rafael Santamaría, dueño de Reyal-Urbis, administra los negocios de los Bono

Juan Luis Galiacho desvela hoy en el Extraconfidencial un dato fundamental para el esclarecimiento de lo que está pasando con José Bono y el hipertrofiado patrimonio del que disfrutan él y su familia. Al margen de que el actual administrador de Hípica Almera, Ramón Navas Barchino, fuera en su día el chófer asignado a Bono por la Junta de Cominidades de Castilla-La Mancha, uno de los nombres que más habitualmente aparecen entre los administradores del holding empresarial de los Bono, es Fernando Montalvo Llanos (en la foto) un personaje del que hasta ahora se sabía poco o nada.

Según Galiacho, este “administrador” es una persona inmediatamente vinculada a los negocios de Rafael Santamaría Trigo, presidente de REYAL-URBIS, el mismo que construyó, al fiado, la casa que Bono tiene en Olías del Rey, en Toledo; el mismo que promovió la urbanización las Náyades, donde los Bono tienen dos áticos; y el mismo que se sentó en el consejo de administración de Reyal-Urbis junto a la joven hija de Bono, la cual accedió a ese puesto, aún no se sabe por qué o en representación de quién, si es que no fue en representación de su propio paquete de acciones.

Pero de los datos que destapa hoy el Extraconfidencial, hay uno que llama vehementemente la atención. Una de las principales actividades del mencionado Fernando Montalvo Llanos es el negocio geriátrico, es decir, el de los asilos para ancianos.

Teniendo en cuenta las pocas —o ninguna— veces que Alejandro Pompa, alcalde bonista de Carranque (Toledo) da puntadas sin hilo y recordando su grotesca pretensión de instalar una residencia de ancianos junto al cementerio municipal, habrá que estar muy atentos a quién es el que está detrás de la ocurrencia del luctuoso asilo con tanatorio y cementerio incorporado.

En cualquier caso, por su evidente relevancia, incluyo íntegro el artículo de Galiacho:

«Fernando J. Montalvo Llanos ha sido administrador de varias sociedades de la familia Bono-Llagostera y realiza las gestiones de liquidación tras la compra-venta de la mayoría de los pisos en Madrid de Reyal Urbis

Montalvo Llanos está hoy en día vinculado a todo tipo de negocios geriátricos y los viajes de la tercera edad han siempre sido uno de los principales propósitos de José Bono

La segunda hija del presidente del Congreso, Ana, trabajó en la asesoría jurídica y figuró como apoderada de Reyal Urbis.

La relación de Reyal Urbis, la inmobiliaria de Rafael Santamaría, con el hoy presidente del Congreso de los Diputados, José Bono Martínez, es muy estrecha. Desde pasar año nuevo en el lujoso Hotel de su cadena Rafael Hoteles en Baqueira Beret, construir su chalet en Olías del Rey, colaborar en el Centro Hípico de Toledo, permutarle los dos áticos en Estepona, mantener alojados en su Hotel Rafael Pirámides a los trabajadores que realizan la rehabilitación de su nuevo piso en el Madrid de los Austrias o nombrar a Ana Bono Rodríguez apoderada de la inmobiliaria con tan sólo 25 años (aunque por tan sólo tres semanas), ahora extraconfidencial.com desvela que Fernando J. Montalvo Llanos, administrador de varias de las empresas de la familia Bono (Hípica La Almenara y Saja Ahorros Familiares), es también quien a través de su empresa Gestoría Montalvo realiza “obligatoriamente” las gestiones de liquidación tras la compra-venta de la mayoría de los pisos en Madrid de Reyal-Urbis.

La sociedad Gestoría Montalvo ya ha sido reclamada en diferentes ocasiones por “alargar” la devolución de provisiones para pagos de impuestos y liquidación de gastos de compraventa de los pisos de Reyal Urbis. Por ejemplo, en el caso de una promoción de Madrid, de tan sólo 121 vecinos, llegó a tener más de dos años inmovilizados más de 110.000 euros para liquidar el incremento del valor de los terrenos al Ayuntamiento de Madrid, coste que además por Ley debería haber pagado la inmobiliaria, pero que Reyal Urbis cargó a sus compradores pasando la gestión a Montalvo, que también cobró de éstos por realizar este trámite.


Vinculaciones íntimas con Gestoría Montalvo

La Gestoría Montalvo además de ser pieza fundamental en el engranaje de la constructora de Santamaría, está muy vinculada con la familia Bono. Así, en su empresa Ahorros Familiares SAJA SL, con domicilio en el madrileño Barrio de Salamanca, en la calle del Conde de Peñalver, número 47, aparece como administrador, junto a Ana Rodríguez Mosquera, Francisco García Herrera, que a su vez figura como presidente en ese mismo domicilio de otra empresa denominada Gestoría Montalvo II SL, dedicada a los “servicios de gestión administrativa”. Pero la principal coincidencia es que el anterior administrador de esta sociedad inmobiliaria de los Bono, Francisco Javier Montalvo Llanos, también ha sido administrador único en otro de los grandes negocios de la familia del conocido político socialista: el Centro Hípico de Toledo, que regenta la sociedad mercantil Hípica La Almenara SL, de la que han sido consejeros la esposa y los hijos del ex ministro de Defensa.

Entre las muchas sociedades vinculadas a Francisco Javier Montalvo aparecen: MJK Asesoría Geriátrica S.L., Red de Residencias de Mayores S.L., Centro de Mayores Murcia-Abanilla S.L., Edad Dorada 1 S.L., Confort Señor Residencial S.L., Confortedade S.L., Consultoría Europea de Gestión y Estudios de Residencias de Mayores S.L, etc.

Por su parte, Reyal Urbis, la empresa de Rafael Santamaría, consiguió que el Gobierno de Bono en Castilla-La Mancha, aprobara la construcción de Ciudad Valdeluz en Yebes, Guadalajara, una “ciudad” de 9.500 viviendas que un principio iba a alojar a 35.000 personas en un pueblo que no llegaba a los 400 habitantes, por el sólo hecho de conocer que la estación del AVE en Guadalajara se iba a situar en este término municipal. Actualmente, la ciudad está deshabitada, con gran parte de los servicios mínimos sin cubrir y donde muchas de las viviendas han sido permutadas por deudas el constructor Santamaría con el Grupo Santander. No hace tantos años que la inmobiliaria de Rafael Santamaría, entonces sólo Reyal, presentó su proyecto estrella en La Mancha de Bono, región en la que durante 21 años ininterrumpidos ha sido su presidente y único mandamás.

Hoy, el panorama de Valdeluz es el de una ciudad semidesierta, similar a la de otro viejo amigo de José Bono, el constructor Francisco Hernando, más conocido como Paco El Pocero, y su macro ciudad en Seseña (Toledo), con una imagen desalentadora y de difícil venta y cuyo plan de actuación urbanística, “El Quiñón”, también fue aprobado durante el Gobierno de José Bono en Castilla-La Mancha. No hay que olvidar que Francisco Hernando y su constructora Onde 2000 realizaron las obras de mejora y acondicionamiento del Hipódromo que la familia Bono tiene a las afueras de Toledo y valoradas en unos 600.000 euros».

Juan Luis Galiacho

domingo, 18 de abril de 2010

Continúa el goteo de nuevas propiedades de los Bono y aparece en escena Antonio Miguel Méndez Pozo

No sólo no han dejado de aparecer nuevos inmuebles puestos a nombre de unos u otros de los miembros de la familia de José Bono o de sus sociedades, sino que los hechos y las “explicaciones” que sobre ellos se están filtrando —ya sea por el propio Bono o por su entorno— no despejan, sino que acrecientan las sospechas.

Según lo publicado por El Mundo, el ex presidente de Castilla-La Mancha, ex ministro de Defensa y ahora Presidente de la Cámara Baja, tenía intención de comprar una vivienda en Campello (Alicante) pero ha resultado que tal afirmación era falsa, porque como informa otra vez La Gaceta, esa vivienda, cuyo precio según la publicación asciende a 360.000 €, ya estaba comprada a través de la mercantil Hípica Almenara.

No es posible afirmar si la falsedad en cuestión hay que atribuírsela a El Mundo o a Bono, pues los datos parten de una filtración sin autor conocido y un jesuítico trapisonda siempre podría decir que los datos aportados a la Fiscalía eran correctos y los publicados por El Mundo, erróneos o falsos, pero como Bono podría haberlo desmentido y no lo ha hecho y como, además, podría acallar cualquier duda entregando a la prensa copia de los papeles llevados a la Fiscalía, y tampoco lo ha hecho, habrá que aceptar que Bono, en esa documentación, ha faltado intencionadamente a la verdad.

Es más, en la oportuna entrevista que hoy domingo 18 de abril de 2010, Bono ha concedido a El Mundo, el astuto político dice lo siguiente:

Bono: «Es cierto y se lo repito: tengo la casa en la que nací y 2,5 hectáreas, herencia de mis padres; la casa en la que vivo y 80 participaciones en la sociedad hípica»

Entrevistador: «Y qué propiedades raíces tiene la hípica»

Bono: «17 hectáreas en Toledo y un apartamento de 75 m2 en Alicante. No le dé más vueltas. Vivo con Ana, tengo separación absoluta de bienes, y ella tiene su propia empresa de la que yo no formo parte...».

Aquí, Bono, debería haber añadido: «tengo argumentos de bolo, pero no lo soy». El enriquecimiento familiar ya es innegable, sea con separación de bienes o sin ella, con sociedades interpuestas o sin ellas. La argucia formal de la disolución de la sociedad conyugal de gananciales y la consiguiente separación de bienes, no elimina el hecho evidente de que los intereses económicos de la familia continúan indisolublemente unidos. Siguen tan unidos que el propio Bono no espera que la treta sea bastante y por eso, también dice haber aportado datos del patrimonio e ingresos de su señora esposa, Ana Rodríguez Mosquera.

En definitiva, que eso de poner los bienes a nombre de esposas, hijos o sociedades mercantiles, es un formalismo demasiado elemental e insostenible tras la consolidación de la doctrina jurídica del “levantamiento del velo”.


Aparece Antonio Miguel Méndez Pozo

Sin embargo, más importantes que las protestas de honradez de Bono, son ciertos datos que fácilmente pueden pasar desapercibidos en la noticia sobre la nueva vivienda de Campello. Uno de los promotores de la urbanización en la que está la vivienda de Campello es CONSTRUCCIONES MORENO Y ROLDAN y se da la circunstancia, a estas alturas nada sorprendente, de que esa constructora está asociada a PROMECAL en la urbanización de La Losilla, en Chinchilla (Albacete).

La mercantil PROMECAL tiene como vicepresidente a Miguel Méndez Ordóñez, hijo de Antonio Miguel Méndez Pozo que además de haber ingresado en prisión condenado por el “caso de la construcción de Burgos”, mantiene intereses multimillonarios en Castilla-La Mancha y deudas, igualmente multimillonarias, con la quebrada CCM. El 80% de PROMECAL pertenece a la sociedad RIO DE LOS AUSINES SL, también propiedad de Antonio Miguel Méndez Pozo y administrada por el hijo de éste.

El 10 de noviembre de 2006, El Confidencial publicaba una noticia titulada “La Junta de Castilla-La Mancha respalda un 'minialbacete' con chalés sin agua potable”. En ese artículo se decía lo siguiente:

«La Losilla carece aún del visto bueno de la Conferencia Hidrográfica del Júcar para determinar el suministro de agua y tiene en contra a varios municipios colindantes. Sin embargo, cuenta con el total respaldo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Prueba de ello son las apariciones de Alejandro Gil, consejero de Urbanismo y Vivienda, junto a los promotores para presentar el proyecto.

Quien ostenta la promoción de los 1,2 millones de metros cuadrados de secarral donde se levantará La Losilla es una UTE (Unión Temporal del Empresas) donde Antonio Méndez Pozo, presidente del grupo mediático Promecal y muy cercano al ex presidente de la Junta José Bono, participa con un 25% junto a Moreno y Roldán, SL, promotor y constructor destacado en Albacete. En el grupo de Méndez Pozo apuntaron a este diario que “mantienen muy buenas relaciones” con los propietarios de esta empresa».

Además de que Alejandro Gil tiene un papel muy destacado en el caso de la urbanización de El Pocero en Seseña, que tan de cerca ha tocado a Bono, el de La Losilla guarda más similitudes con el aberrante PAU del Quiñón.

Igual que en Seseña, Izquierda Unida denunció el caso; igual que en Seseña, la Comisión Provincial de Urbanismo consideró inviable la aprobación de la urbanización sin informe favorable y vinculante del organismo competente, que garantizara el suministro de agua potable; e igual que en Seseña, el alcalde y los concejales de obediencia bonista que gobernaban el Ayuntamiento, ignoraron tal exigencia legal y aprobaron la urbanización de Méndez Pozo y Construcciones Moreno y Roldán.

Por el contrario, a diferencia de lo ocurrido en Seseña, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número de 2 de Albacete ha anulado el plan de reparcelación aprobado por el Ayuntamiento de Chinchilla y, además, plantea elevar una cuestión de ilegalidad ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha para la anulación de todo el PAU.

Días atrás escribí aquí , hablando de la vinculación de los amigos de Bono, Rafael Santamaría y Aurelio González Villarejo a sus nuevas adquisiciones inmobiliarias, que “ya veremos si no acaban apareciendo los de Domingo Díaz de Mera y Antonio Miguel Méndez Pozo. No ha pasado una semana y ya tenemos el nombre de Méndez Pozo revoloteando cerca del abultado patrimonio inmobiliario de los Bono.

jueves, 15 de abril de 2010

Bono reacciona. Admite que es multimillonario

El Mundo publicó ayer datos concretos sobre los ingresos y patrimonio que Bono ha reconocido en la documentación aportada a la Fiscalía. La conclusión es simple. El presidente del Congreso es millonario, incluso multimillonario y el éxito en los negocios emprendidos le sonríe tanto a él como a su exposa, es más, les sonríe mucho.

Bono goza de su remuneración como Presidente de la Cámara Baja, el cual, además de elevado es público y accesible; de los beneficios netos del negocio hípico, unos 800.000 € en los últimos tres años —también accesible públicamente en su cifra total, aunque, desde luego no lo sean el detalle de la facturación, los contratos suscritos, las entidades o personas físicas a las que se ha facturado, los movimientos bancarios, etc.— y de un anticipo de 220.000 € de un total de 700.000, derivados de su contrato con la editorial Planeta para la futura publicación de sus memorias, que es posterior a las últimas compras de inmuebles.

Su esposa, Ana Rodríguez Mosquera, no tiene menos éxito en los negocios, sino más, y las franquicias de Tous que, según El Mundo, ya suponen seis tiendas puestas a nombre de la mercantil AHORROS FAMILIARES SAJA, la han reportado en los últimos tres años —siempre según El Mundo— más de 1.000.000 de € de beneficios.

En cuanto al patrimonio inmobiliario El Mundo dice que Bono declara ser propietario 2,5 hectáreas de suelo rústico en Salobre, resto que le queda después de sucesivas ventas de la herencia paterna, algo más de 11 hectáreas igualmente rústicas; del 80% de las participaciones de Hípica Almenara que ocupa 17 hectáreas en las afueras de Toledo a más de las instalaciones construidas ahí; la casa paterna de Salobre; y de la casa de Olías, sobre la que el periódico no especifica si se trata del pleno dominio de esa vivienda o del 50% que le correspondería antes de la separación de bienes del matrimonio, la cual se produjo en el 2004.

Si la información de El Mundo es exacta o, mejor dicho, exhaustiva, Bono asegura no tener ningún piso en Madrid y que “la sociedad de su esposa, SAJA, tiene como propiedad un piso en Estepona”. Al decir de Bono, según cita El Mundo, es falsa “la información publicada según la cual sería propietario de dos áticos en el pueblo malagueño”, aunque con las notas registrales publicadas hoy, lo que se demuestra falso es el desmentido de Bono en este punto.

Por último, Bono acepta haber proporcionado el dinero a su hijo para la compra del piso de la C/ San Justo, 200.000 € como donación y 240.000 como préstamo y afirma que el precio de compra de esa vivienda ha sido de 450.000 €. El ático de la C/ Ayala de Madrid no se menciona en absoluto.

Bien, estos datos, si corresponden puntualmente a todo lo declarado y justificado en la documentación que Bono ha entregado a la Fiscalía, presentan algunas inconsistencias importantes que se irán exponiendo aquí, si es que otros no lo hacen antes, pero eso ahora es secundario. Lo esencial es que, tal y como se desprendía de la información publicada por La Gaceta la fortuna de los Bono experimenta un crecimiento exponencial a partir de 2004, un crecimiento tan rápido que, en torno a 2006 esa familia ya puede considerarse sobradamente millonaria.

Esto no demuestra, naturalmente, que Bono sea un ladrón. Entre lo irreprochable, lo ética o políticamente reprochable, lo ilícito y el delito hay trechos importantes que separan cada categoría. La insistencia con la que Bono está tratando de presentarse ante la opinión pública como víctima de acusaciones de delito es, con toda probabilidad, una estrategia comunicativa que le permite ponerse, para citar a D. Latino de Hispalis otra vez, “estupendo”.

El patrimonio de Bono que está apareciendo no es un patrimonio oculto, es decir, no se ha descubierto a nombre de sociedades off shore domiciliadas en paraísos fiscales, ni a nombre de testaferros, ni se trata de cuentas bancarias secretas en las islas Caimán. Era un patrimonio discretamente silenciado o hurtado al conocimiento del gran público, pero religiosamente inscrito en los registros públicos.

Bono no es un hombre tonto —si fuera toledano, bien podría decir: “tengo hechos de bolo, pero no lo soy”— todo lo contrario, es muy listo y dotado de una sobresaliente astucia jesuítica. Su apariencia, que ha cultivado cuidadosamente a lo largo de los años, de paisano bobalicón y obsecuente, es una gran impostura. Por eso, para cualquiera algo enterado de las cosas habría sido una sorpresa mayúscula descubrir a Bono o a su familia directa escriturando inmuebles que no estuvieran cubiertos por sus ingresos declarados o, por lo menos, declarados a Hacienda; aunque tener ingresos multimillonarios no basta para explicar las disposiciones de liquidez concretas. También hay que decir de qué sociedades o qué cuentas bancarias ha salido el dinero, cuándo y en concepto de qué.

El fulgurante enriquecimiento de la familia Bono y su colección de inmuebles de lujo no demuestra que Bono sea un delincuente o un corrupto, pero si da al traste con su apostura de pobre de espíritu heredero del reino de los cielos.

Lo del piso de San Justo, lo de los de Estepona, lo de los millones que proporcionan los brutos de silla, lo de las joyerías lucrativísimas, lo de la vivienda de Ayala... todo eso, es un barreno que hace saltar por los aires la filistea representación del hombre que, con mueca de beata introspección, se va a tomar la comunión con pan candeal a Vallecas.

Sin embargo, ahí no queda la cosa. Al verse obligado a reconocer públicamente que él y su familia se han convertido en millonarios en un considerablemente corto espacio de tiempo, Bono no “zanja”, como decía ayer el editorial de El Mundo, la cuestión. En realidad sólo la desplaza a sus verdaderos orígenes y ahí sigue habiendo preguntas a las que no se ha respondido, ni parece que se vaya a responder.

Sigue habiendo preguntas porque alrededor de esa riqueza —obtenida sobre todo mediante establecimientos abiertos al público, incluida la hípica— vienen revoloteando nombres inquietantes. Sobre el Pocero —que ya le advirtió que se guardara de decir que no le conocía— poco que añadir cuando es el propio Bono el que reniega de él; pero es que también están los de Rafael Santamaría y Aurelio González Villarejo —y ya veremos si no acaban apareciendo los de Domingo Díaz de Mera y Antonio Miguel Méndez Pozo— y ambos tienen intereses vitales y multimillonarios en Castilla-La Mancha y, además, ya los tenían cuando Bono presidía la región.

José Bono entró discretamente pobre en la política y ahora se ha convertido en rico con una extraña celeridad. Eso, ya de por sí, en él o en cualquier otro, alerta; pero si además se paseaba en el transatlántico de recreo del Pocero; si su hija aparece en el consejo de administración de Reyal-Urbis, no se sabe por qué o en representación de quién; si les compra casas a sus amigos González Villarejo y Santamaría, si se va a esquiar a la casa de Vaqueira de ese mismo Santamaría, si los “patrocinadores” le pagan obras en su negocio y si no son éstos, él mismo se las paga al Pocero... ¿De qué demonios se extraña si la sospecha cae sobre él?

Los políticos tienden mucho a considerar sus cargos como un derecho patrimonial. Desde hace algún tiempo, también se aprecia en ellos una inquietante inclinación a reclamar para sí un derecho subjetivo a la hagiografía. Pues bien, como Bono ha corrido a la Fiscalía y como el actual Fiscal General del Estado es D. Cándido Conde-Poumpido Ferreiro, que antes fue magistrado del Tribunal Supremo, viene muy al caso citar la Sentencia de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, de 26 de noviembre de 1993 —nº de recurso 3388/1992— de la que éste fue ponente.

Se trataba de un caso de injurias y calumnias en el que el acusado hablaba de tramas de corrupción y afirmaba que el querellante “ha robado a este pueblo 70 millones de Pts.”, acusación que el Tribunal considera como no probada.

Al respecto, la mencionada sentencia, de la que como he dicho era ponente el actual Fiscal General, dice lo siguiente:

«Aunque esas expresiones puedan resultar penosas y hasta hirientes para el querellante, es evidente que toda persona que ostenta un cargo o responsabilidad pública tiene que soportar esa clase de críticas, cuando adopta decisiones o se adoptan por personas que le son políticamente afines, que de algún modo, directa o indirectamente, le favorecen o aparentan favorecerle. Por ello las personas públicas vienen obligadas a ser más cuidadosas que los particulares con sus comportamientos y la diafanidad de sus decisiones, en especial aquellas que pueden incidir en su entorno vital y económico, para evitar suspicacias que puedan atribuirle el que tales decisiones, en lugar o a la vez que por los intereses generales, están influidas por los propios o los partidarios».

Es de prever que Conde-Poumpido aplique ahora su propia doctrina y le conteste a Bono que si quiere evitar suspicacias, sea más cuidadoso con sus comportamientos y con sus relaciones personales.

martes, 13 de abril de 2010

Cayo Lara dice que Bono deberá dar muchas explicaciones de cómo ha conseguido su patrimonio

Por Agencia EFE

Madrid, 13 abr (EFE).- El coordinador general de IU, Cayo Lara, ha dicho hoy que el presidente del Congreso, José Bono, “va a tener que dar muchas explicaciones de cómo ha conseguido su patrimonio”, que ha calificado de “excesivo”, si realmente se confirma lo publicado por un medio de comunicación.

En un receso de las Jornadas de Estudio que celebra hoy en Madrid el grupo de la Izquierda Unitaria (GUE/NGL) en la Eurocámara, Cayo Lara ha respondido así a la pregunta sobre el incremento del patrimonio del presidente de la Cámara Baja, publicado por el diario La Gaceta.

“Si es así, va a tener que dar muchas explicaciones de cómo ha conseguido exactamente su patrimonio” Bono, ha dicho Cayo Lara.

Aunque ha destacado que hasta el momento no tiene más detalles sobre este asunto que los publicados por los medios de comunicación, Cayo Lara ha comentado que “a la gente de la calle”, en principio, le parece un “patrimonio excesivo” para haber sido “acumulado por un representante público”.

Por último, Cayo Lara ha recordado que ha tenido con Bono “una relación directa” por sus “propias raíces políticas en Castilla-La Mancha”.


lunes, 12 de abril de 2010

Bono y su familia también tienen viviendas en Estepona por un valor cercano al millón de euros

Continúa el goteo de inmuebles pomposos en poder de José Bono o de sociedades controladas por éste y su familia. Ahora —según La Gaceta— aparecen dos apartamentos contiguos, adquiridos en 2006, que suman un total de 267 m2, situados en la urbanización “Las Náyades”, en Estepona y cuyo precio de venta asciende a 854.000 €.

Los apartamentos parecen tener todo cuanto el esnobismo más exquisito puede ambicionar: mármol travertino en los baños, hilo musical en las habitaciones, una piscina cubierta que, como quintaesencia de lo kitsch, emula poco menos que a la Domus Aurea de Nerón, un lago artificial como el del Pocero, etc. etc.

Parece, en definitiva, que ya se ha vuelto un hábito en Bono ir adquiriendo bienes raíces a golpes de millón, pero más habitual aún está resultando que esas adquisiciones se negocien con magnates de la construcción con los que el presidente del Congreso, y antes de Castilla-La Mancha, mantiene una amistad muy notoria: Rafael Santamaría o Aurelio González Villarejo, de momento... porque curiosamente, todavía no ha aparecido en este embrollo Domingo Díaz de Mera...

Otra vez más, resulta que el promotor del complejo residencial de Estepona es un viejo conocido: Rafael Santamaría Trigo, presidente de Reyal Urbis, el mismo que, con menos ruido que el Pocero, pero no con menos ímpetu, se lanzó a construir una ciudad de 9.500 viviendas en Valdeluz (Guadalajara) al amparo de un trazado ad hoc de la línea del AVE, coincidiendo en el tiempo con el despegue económico de la familia Bono, es decir, con el punto álgido de la burbuja inmobiliaria.

Mal asunto este, porque si hay un lugar en el que los pies de Bono deambulen sobre el filo de amenazantes navajas barberas, ese es Estepona.

El viernes 18 de mayo de 2007 —poco después de escriturar los dos apartamentos de la urbanización “Las Náyades”— Bono participó en uno de los mítines de la campaña electoral de su íntimo amigo Antonio Barrientos, entonces alcalde de esa localidad, y ahí Bono dijo de él cosas como estas:

“El bienestar de los vecinos vale más que el PSOE. Tú (por Barrientos) No has sido cónsul del Gobierno andaluz en Estepona, sino el representante del municipio en el Gobierno andaluz. Eres rebelde con causa”.

Además, Bono siguió destacando la “honradez, honestidad y los bolsillos de cristal” de Barrientos: “Antonio (dijo) es un valor seguro que honra el carnet del PSOE”; “es un buen alcalde que defiende a quienes menos tienen”.

Momentos antes, el ex alcalde de la localidad Antonio Caba había terminado su intervención diciendo que “Estepona está como nunca, porque la senda del progreso no se trunca”.

No habían transcurrido muchos meses, cuando el 18 de junio de 2008, el alabado Antonio Barrientos salía preso del ayuntamiento de Estepona, camino de los sótanos del Juzgado. Desde entonces, la metáfora que tan feliz le parecía a Bono, la de los “bolsillos de cristal”, ha caído en desuso.

Pero, atentos todos al constructor y al promotor de la urbanización “Las Náyades”. Guardan sorpresas.

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domingo, 11 de abril de 2010

Aparece otra vivienda de un millón de € en el barrio de Salamanca a nombre de una sociedad de José Bono

El ex postulante a la Guardia de Franco se la compró a un constructor imputado por corrupción

Un ático de 106 m2, piscina climatizada, seguridad privada durante las veinticuatro horas del día y situado en la C/ Ayala, en el barrio de Salamanca, la zona más exclusiva del centro de Madrid. Esa es la última propiedad, hasta ahora, que se descubre en manos de José Bono y su familia.

La vivienda, puesta a la venta por algo menos de un millón de €, está escriturada a nombre de la mercantil AHORROS FAMILIARES SAJA, la sociedad que según la declaración de bienes, rentas y actividades presentada por Bono en 2004, el último año que permaneció como presidente de Castilla-La Mancha, se constituyó para absorber los inmuebles del matrimonio Bono-Rodríguez tras su separación de bienes.

Eso, sin embargo, no quiere decir que el piso de la C/ Ayala estuviera en su poder en aquellas fechas. Por el contrario su adquisición se realizó en 2009 y se elevó a escritura pública unos dos meses antes de que Bono comprara otra de sus nuevas viviendas de lujo: el piso de la C/ San Justo de Madrid, cuyo precio declarado también fue de un millón de €, aunque el inmueble estuviera a la venta por un millón ochocientos mil €.


El constructor del edificio, vinculado a la trama vasco-malaya y al caso de corrupción de Mercasevilla

Al margen de que, a medida que se investiga a Bono, crece vertiginosamente el número de los inmuebles de los que son titulares él, su familia directa o alguna de las cinco sociedades de las que se tiene constancia que le pertenecen, llama vivamente la atención el hecho de que el promotor del edificio de la C/ Ayala sea la constructora SANDO, la mayor de Andalucía y propiedad de José Luis Sánchez Dominguez, imputado junto a su hijo, Luis Sánchez, por presunta corrupción en el caso Mercasevilla.

La constructora SANDO, al decir de la magistrada Mercedes Ayala, se hizo, en el contexto de ese caso —la noticia se puede descargar desde aquí— con unos terrenos, de forma «ilegal» y «antieconómica» por 52 Millones de € menos de lo que ofrecía otro de los licitadores.

De la constructora SANDO y de José Luis Sánchez Domínguez, ya se habló en Notitia Criminis hace algún tiempo. La familia Sánchez Dominguez, que mantiene amistad pública e íntima con Magdalena Alvarez, le ex ministra de Fomento de infausta memoria, tiene presencia dominante, junto a CONSTRUCTORA HISPÁNICA, en la mercantil EXPLOTADORA DEL HOSPITAL DEL TAJO, en Aranjuez. Sobre eso, en su día, escribí lo siguiente:

Esta empresa tiene una fuerte participación en EOC DE OBRAS Y SERVICIOS y también participa con un 10% en PROMOCIONES TAVINOVA SL, a su vez, vinculada a EOC DE OBRAS Y SERVICIOS, a AZARBE OBRAS Y SERVICIOS y, además, presente en el Consejo de Administración de VITANOVA PROMOCIONES E INFRAESTRUCTURAS SL. La administración de ésta última corresponde a las siguientes personas y entidades.

Presidente: PROMOCIONES TAVINOVA S L (Que está presidida por VITANOVA.

Consejero delegado: LUIS FERNANDO LINARES TORRES (Trama Vasco-Malaya)

Consejero: CONSTRUCTORA HISPANICA SA (Caso Gürtel)

Consejero: MARIA EUGENIA YEREGUI KINKEL (Trama Vasco-Malaya)

Consejero: JOSE IGNACIO SANCHEZ BARANDA

Consejero: EOC DE OBRAS Y SERVICIOS SA

Con estos datos, baste recordar que Luis Fernando Linares Torres, socio de María Eugenia Yeregui Kinkel en varios bufetes y, por supuesto, en numerosas sociedades, fue detenido durante la Operación Astapa y se encuentra en libertad bajo fianza de 500.000 €. No hay que recordar que la presencia de Bono en Estepona es constante desde hace años.

Por lo tanto, el Hospital del Tajo, uno de los proyectos estrella de la nueva sanidad madrileña, ocultaba sorpresas en su interior. Pero las sorpresas no acaban aquí. Ocurre que Fernando Linares y Eugenia Yeregui no son los únicos que tienen intereses mercantiles relacionados con ese hospital. Parte del dinero de su construcción también ha ido a parar a las cuentas consolidadas de CCM.

La mercantil GERENS HILL INTERNATIONAL realiza lo que, con el habitual esnobismo de los negocios modernos, se denomina “Project & Construction Management(la dirección de proyectos y construcciones) de varios hospitales por un valor de 1.000 millones de Euros. Entre esos hospitales, como habrá adivinado el lector, está el Hospital del Tajo.

Esta empresa, GERENS HILL, no es desconocida en NOTITIA CRIMINIS. Apareció por primera vez en el capítulo VIII de “La Conexión Malaya”, ligada al campo de golf de los Oriol, de Javier Arteche, de Maya Galarraga etc. Ahí se decía lo siguiente: “En esta empresa dedicada a la gerencia de proyectos, aunque tampoco hace ascos a la construcción; participan varias cajas de ahorro de las cuales, las principales son Caja Avilatambién asociada a Enrique Ventero en sus proyectos de Los AlcázaresEL MONTE-Caja Sol, cuyas conexiones con implicados en la Operación Malaya han sido ampliamente puestos de manifiesto por los medios de Comunicación y, como al parecer no podía ser de otra manera, CAJA CASTILLA LA MANCHA CORPORACIÓN, entidad dependiente de CCM, la misma Caja asociada a Ventero en Los Alcázares, la misma que prestó 40 millones de € a las empresas MASDEVALLÍA y ONE PROPERTIES, ambas propiedad de Roca, y la misma que, también, prestó el dinero a Roca para la compra del Palacio de Saldaña, en Madrid”.


Bono y la Guardia de Franco

Me cuentan —y aunque tengo a la fuente por muy fiable, la cosa no me consta más que testimonialmente— que Bono anda estos días abordando por los pasillos del Congreso a diversos diputados del PP para interesarse por la tripa que se le ha roto a La Gaceta. El Presidente del Congreso no comprende a qué vienen las últimas informaciones de ese periódico, si «yo —dice— nunca le he hecho nada a los de Intereconomía», y añade: «Debe ser por lo del aborto».

Sin embargo, en público, lo que Bono ha dicho es que está siendo objeto de calumniosos ataques por parte de la ultraderecha, dada su condición de «socialista».

Al margen de que los «ataques» más bien se los debería achacar a los registradores de la propiedad, el conocimiento que Bono tiene de la ultraderecha es profundo, y no sólo porque su padre fuera falangista.

Como cuando el diablo no tiene qué hacer, con el rabo mata moscas, ha querido la mala fortuna que por estas fechas se ponga a la venta el libro del periodista Sebastián Moreno titulado «Camaleones, Desmemoriados y Conversos».

En la página 52 de ese texto se recogen unas declaraciones de Bono que vienen a decir lo siguiente: «Yo entré en política —dice nuestro héroe— cuando no tenía cerca ser ministro, ni ser alcalde, ni ser presidente autonómico, lo único que tenía cerca era la cárcel por ser socialista y por luchar contra Franco, y de esa política no me echó Franco y no me echa nadie”.

Pero, al parecer, la realidad era bien distinta. Precisamente por aquélla época José Bono no estaba luchando contra Franco, sino inscrito en su Guardia como postulante, razón por la cual, esa organización selecta de Falange, en concreto la Lugartenencia de la Guardia de Franco de Albacete, le pagó un viaje a Mallorca para participar en un concurso de mandos de la citada organización falangista.

La Guardia de Franco no era —como bien dice Sebastián Moreno— ni la Guardia Mora, que escoltaba a caballo su Rolls Royce, ni unos soldaditos que pasaban las noches en las garitas del Pardo, sino —o al menos eso quiso ser— el trasunto español de las Schultz Staffel, las SS del partido Nazi, es decir, una organización de élite dentro de la quintaesencia falangista, el cuerpo inquisitorial de la Falange, encargado de aquilatar el rigor doctrinal del Régimen y de personificar la devotio iberica hacia el general; y es que, cuando Bono apunta, apunta alto.

miércoles, 7 de abril de 2010

Se desvela un insólito patrimonio de José Bono y su familia

El 23 de febrero de este 2010 José Bono convocó a los pezzi da novanta de los medios de comunicación españoles a una comida. El pretexto era la conmemoración del golpe del 23-f, la causa real resultó ser una desvergonzada petición de respeto por la omertà.

Según informó El Confidencial Digital, lo que Bono hizo fue solicitar a los jerifaltes mediáticos silencio sobre el sueldo y patrimonio de diputados y senadores: “José Bono —dice el citado confidencial— se mostró preocupado porque los periódicos, radios y televisiones están transmitiendo a la ciudadanía que sus señorías cobran mucho y trabajan poco. El tono que empleó, señalan las mismas fuentes, fue de gran inquietud por la imagen de la clase política que está calando entre la ciudadanía”.

La preocupación de Bono estaba muy justificada. Aunque no se conocía entonces, lo cierto es que para esas fechas, el Presidente del Congreso ya era propietario de una nueva vivienda en Madrid, en la C/ San Justo, número 1, en un edificio en el centro histórico de la ciudad.

La compraventa se formalizó en diciembre del pasado 2009 y el piso fue adquirido al Opus Dei —léase a una empresa ligada al Opus, pues la Obra, formalmente, carece de patrimonio— por una cantidad declarada de un millón de €, si bien, como informa La Gaceta, el piso estaba puesto a la venta por 1.800.000 €.

Hoy, se levanta el velo sobre una nueva propiedad inmobiliaria. Un chalet de 254 m2 en una parcela de otros 424 m2 más una cuota parte de la piscina de la urbanización. La casa, inscrita a nombre de la mercantil ATTACK 84, en la que figura como apoderado el hijo jinete de José Bono, está situada en la urbanización “El Vergel de Bargas”, en la localidad toledana del mismo nombre.

El promotor de la urbanización es uno de los constructores áulicos del presidente Barreda: Aurelio González Villarejo, de quien se ha hablado en Notitia Criminis en lo atinente a su vinculación con Luis Portillo; con Juan Gracia Jiménez, propietario de PEINSA 97, ligada a actuaciones en Los Alcázares donde se mezclan los nombres de Enrique Ventero, Roca, CCM y varios de los implicados en la operación Ninette; con Enrique Ortiz Selfa, cuyo nombre también ha salido a relucir en la trama valenciana del caso Gürtel; y por supuesto, con el aeropuerto de Ciudad Real, el PAU de las 25.000 viviendas de Illescas (Toledo) o los PAUs de “Las Montanillas” en Carranque, también de la provincia de Toledo.

El chalet de Bono o del hijo de Bono, tiene suscrita una hipoteca por valor de 120.500 € pero su precio de venta es de 300.000 €. Por otro lado, la cuota parte de la piscina comunitaria adquirida a nombre de la sociedad ATTACK 84, carga con otra hipoteca de 182.160 € y, además, al decir de empleados de la propia promotora, las calidades y construcción interior de la vivienda en cuestión, han tenido un tratamiento especial.

En este contexto, el pasado lunes 5 de abril del 2010 asistimos a un día mongráfico en TVE dedicado a Bono, por la mañana a una entrevista en “Los Desayunos de TVE” y por la noche a una risueña y rural vuelta a Salobre.

En el programa de la mañana Bono, indirectamente, dio respuesta a las informaciones que hasta ese día se habían publicado sobre la compra de la vivienda de la C/ San Justo y sobre la declaración omitida en el Congreso de su participación y beneficios en la mercantil Hípica Almenara. Esa respuesta fue hecha en la línea acostumbrada en Castilla-La Mancha: esto son calumnias de la extrema Derecha y, cuando no lo son de los fascistas —esto fue dicho en otra ocasión— lo son “del comunista” y aclaro que para Bono “el comunista” por antonomasia es Cayo Lara.

La reacción se veía venir. Las informaciones sobre sus nuevas adquisiciones han sido publicadas por La Gaceta, del Grupo Intereconomía, de forma que Bono ha despachado el asunto con un desdeñoso: son de extrema derecha; aunque también es cierto que de igual forma se veía venir la contestación de La Gaceta: “de extrema derecha será su padre”, lo cual en este caso es, dicho con todo el respeto, literalmente cierto, como parece que también es cierto que el propio Bono lo fue, al menos cuando realizó las pruebas para ingresar en la Guardia de Franco.

Ahora bien, no discutamos que La Gaceta es un medio de comunicación cercano al sector más derechista del PP o, incluso, si Bono lo prefiere, a la carcunda española. Pero una vez concedido eso:

¿No es cierto que Bono ha adquirido un piso en la C/ San Justo de Madrid por precio declarado de un millón de €? Sí, es cierto.

¿No es cierto que ese piso de la C/ San Justo ha sido adquirido a una empresa ligada al Opus Dei? Sí, es cierto.

¿No es verdad que la vecina basílica pontificia de San Miguel, iglesia cedida al Opus Dei, ha autorizado el uso de su aparcamiento a las empresas que están trabajando en la reforma del piso de Bono? Sí, es verdad.

¿No es verdad que al menos una de las empresas que están haciendo los trabajos de reforma en esa vivienda, está ligada a Reyal Urbis, la constructora del íntimo amigo de Bono, Rafael Santamaría? Eso no lo puedo afirmar, pero sí es verdad que las cuadrillas de esas empresas se alojan en uno de los hoteles de Santamaría.

¿No es cierto que una sociedad de Bono o de su hijo ha comprado un chalet valorado en 300.000 € a su amigo y constructor Aurelio González Villarejo? Sí, es cierto.

¿No es verdad que Bono es propietario de la mercantil Hípica Almenara y que la construcción de sus instalaciones fue hecha por el citado Rafael Santamaría? Si, es verdad

¿No es verdad que en los tres últimos ejercicios de los que se conocen cuentas, esa mercantil ha arrojado unos beneficios netos cercanos al millón de €? Sí, es verdad.

¿No es verdad que “El Pocero” hizo trabajos en esa hípica cuando Bono era presidente de Castilla-La Mancha y, por tanto, tenía competencias e influencias sobre el PAU del Quiñón, el esperpento urbanístico de Francisco Hernando en Seseña? Sí es verdad.

¿No es verdad que “El Pocero” ha declarado a la prensa que esas obras no las pagó Bono, sino los patrocinadores de la Hípica, entre los que estaban Iberdrola y Reyal? Sí, es verdad.

¿No es verdad que Bono ha omitido incluir su participación y beneficios en la mercantil Hípica Almenara en la declaración de bienes rentas y actividades que está obligado a presentar en el Congreso de los Diputados? Sí, es verdad.

Todo eso es verdad, y a un servidor, que no es ni ha sido falangista, ni tiene padres, abuelos, tararabuelos, ni ascendiente, ni descendiente alguno que lo sea o haya sido, ni de cerca ni de lejos, y que no pretendió ser ni cura ni guardia de Franco, se le da un ardite en todas las tautologías, afirmaciones de principio o aporías que a Bono se le han ocurrido, se le ocurren o se le ocurran, porque ninguna de ellas elude los hechos que están aflorando y que van a seguir saliendo a la luz.

Después de que Francisco Camps, presidente de la Comunidad Valenciana presentara unas cuentas que le acreditan como indigente o que Manuel Chaves, ex presidente de la Comunidad Andaluza y ahora ministro de algo, declarara un patrimonio no menos paupérrimo, la utilidad de las «declaraciones de bienes, rentas y actividades» presentadas por los cargos públicos habrá que tomárselas en lo que valen, que es bien poco. No obstante, alguna pista pueden dar.

En 1998, José Bono, entonces presidente de Castilla-La Mancha, y su señora esposa —la misma que últimamente recibía clases de golf en Estepona por gentileza, según presunción de la UDYCO, de Valle Romano, una de las empresas de la trama vasco-malaya— admitían los siguientes ingresos:

Bono declaró —la documentación citada se puede descargar desde aquí— 7.588.150 Pts anuales y netos como remuneración por su cargo de Presidente de la Junta de Comunidades más 1.800.000 Pts en dietas. 15.088 Pts. anuales pagados como intereses por el saldo mantenido en cuenta corriente, y 4.252.280 Pts. como rentas recibidas por alquileres y derechos de autor.

Para esas fechas su patrimonio inmobiliario, al jurar de D. José Bono, se reduce a la «casa de Salobre», la «casa de Olías», un piso en Madrid y un piso en Toledo. Hay dos fincas rústicas en Salobre que declara vendidas en el 95 para pagar la casa de más de 400 m2 de Olías y también declara vendidos en el 85 y el 94 otros dos pisos adquiridos, respectivamente en el 75 y el 79 —uno de los cuales, por cierto, se olvida de incluir en la relación de patrimonio previo a la toma de posesión de su cargo público—. Por otra parte, el salo medio de su cuenta corriente en el Banco Popular, como todo el mundo sabe, también del Opus Dei, fue de 612.974 Pts.

Con esos ingresos y esos inmuebles, admitió ser deudor de 10 Millones de Pts. «al constructor de la casa de Olías», constructor que atiende al nombre de Rafael Santamaría Trigo y que, como buen amigo que es de Bono, se ve que le trabajó al fiado. Además debía al Banco Popular un crédito personal de 2.400.000 Pts.

Por su parte, Ana Rodríguez Mosquera, a más del 50% de los bienes y deudas declarados por su señor marido, como consecuencia de la participación de ésta en la sociedad conyugal de gananciales, admite unos ingresos de 2.347.306 Pts. anuales y netos pagados por el PSOE.

Ninguno de los dos cónyuges declara ningún otro ingreso, ningún otro inmueble y ni ninguna participación en sociedades. No existen, por tanto, las empresas en las que posteriormente aparecen como titulares él, su esposa y sus hijos. Hípica Almenara SL, se constituyó en el 2001, Atalaya 52 SL en 2007, Attack 84 SL —por cierto, domiciliada en la C/ Concepción Arenal, 1 de Bargas, Toledo— fue creada en el 2008, Opalo 81, en febrero del 2007 y Ahorros Familiares SAJA SL, está constituida en 2004.

Resumiendo, la familia, a esas fechas, dispone de unos ingresos anuales de, más o menos, 16 millones de Pts que aún no siendo poco, si nos creemos las informaciones aportadas en la declaración de bienes, rentas y actividades, no permiten a los Bono-Rodriguez ahorrar un ardite. Recordemos que el saldo medio de la cuenta corriente es de poco más de medio millón de Pts.

Demos ahora un corto salto en el tiempo, hasta el año 2004, último del que se conocen datos patrimoniales de José Bono. Seis años después de que la familia declarara un patrimonio relativamente magro, las cosas han cambiado un poco.

Ya no aparecen las deudas contraídas con el amigo Rafael Santamaría, ni con el Banco Popular. Bono declara como ingresos —seguimos en pesetas para que la comparación sea más fácil— 8.063.898 Pts más 1.830.246 Pts en concepto de remuneraciones y dietas por su cargo de Presidente de Castilla-La Mancha; 64.225 Pts como beneficios en su faceta de productor de aceite; 1.064.870 Pts de dividendos provenientes de Hípica Almenara SL; 13.144 Pts de intereses por los saldos en cuenta corriente; y 4.271.960 Pts por colaboraciones periodísticas y arrendamiento de dos viviendas.

Como al parecer, por entonces, el Sr Bono había disuelto la sociedad de gananciales con su esposa, según declara, «con el fin de no tener participación patrimonial ni intereses económicos en la tienda de su esposa denominada Tous Toledo», el patrimonio inmobiliario que reconoce se limita a la casa de Salobre y a una finca rústica de 2 hectáreas en esa misma localidad.

Estas dos hectáreas de suelo rústico en Salobre presentan graves dificultades de comprensión. Si nos volvemos a la declaración de 1998 veremos que Bono asegura haber vendido «varias fincas heredadas de su madre para financiar la casa de Olías» y como las únicas fincas que declara heredadas ese año y los demás son los dos terrenos rústicos de caber 1,97 Has. en Salobre adquiridas en 1981 por «herencia de padres» —dice— habrá que concluir que esas casi dos hectáreas fueron las vendidas.

Sin embargo, en 2004 hacen su repentina aparición otras 2 hectáreas que también se declaran adquiridas a título de herencia, pero esta vez en 1967, de forma que o bien se trata de las mismas 1,97 Has. que dice vendidas para pagar la casa de Olías, o bien, lo que es más probable, se trata de otra finca, también rústica, heredada a la muerte de su madre, en cuyo caso, Bono tuvo el descuido de no incluirla nunca en sus declaraciones hasta el año 2004

El resto de los inmuebles, siempre según Bono, pasó a formar parte del capital de Ahorros Familiares SAJA SL, el cual, a fecha de constitución era de 658.000 € (109.481.988 Pts)

Esta es una sociedad muy curiosa y rentabilísima. Curiosa porque si bien se constituye como sociedad patrimonial para absorber los inmuebles del matrimonio después de la separación de bienes, su objeto social es el inmobiliario; y extraordinariamente rentable porque según sus cuentas los beneficios obtenidos en 2007 alcanzaron la cifra de 462.830 € (77.008.432) es decir, casi el 100% de su capital social, cosa que asombra más si recordamos que se trata, supuestamente, de una sociedad patrimonial sin más actividad que la tenencia de los inmuebles familiares. De esta sociedad Bono tiene un total de 6.328 participaciones que representan un valor de 632.800 € (105.289.061 Pts).

Pero si Ahorros Familiares Saja SL, llama la atención, el caso de Hípica Almenara hunde en la perplejidad. La parte de esa entidad que Bono declara poseer es de 40 participaciones por un valor de 6.000 tristes euros. Puesto que Bono es un hombre «familiar» pero no tonto, según los datos que obran en el Registro Mercantil, la cuota parte que éste se ha reservado para sí en la empresa es del 80% y como el capital suscrito, según las cuentas de la sociedad correspondientes al ejercicio 2004, es de 15.000 €, el dato confesado por Bono es incierto.

Ello no tiene mucha importancia porque, en cualquier caso, estos números se refieren al «capital social» es decir a una suma para la que la legislación mercantil fija un mínimo en razón de la forma social y que actúa como garantía de acreedores, pero que no tiene nada que ver con el valor total de la entidad.

Por eso, en el capítulo de «Inmovilizaciones Materiales» (terrenos, edificaciones, etc) los números son algo más elevados: 1.022.879,46 €, no obstante, cantidad demasiado magra, me da la impresión, para un complejo hípico de 110.000 m2 a tiro de piedra del centro de Toledo con pistas, graderíos, cuadras, picaderos cubiertos, habitaciones para mozos, etc.

Para adquirir el complejo hípico, Bono dice haber hipotecado dos viviendas a consecuencia de lo cual obtuvo un crédito de 899.857 €, cosa que también llama la atención, porque si el patrimonio inmobiliario de la familia Bono-Rodriguez ha pasado a formar parte del capital de Ahorros Familiares SAJA SL, habrá que concluir que el valor de dicho patrimonio —completo (vivienda en Toledo, vivienda en Madrid y caso de Olías) y no sólo de las “dos viviendas” hipotecadas— es el del capital de esa sociedad, es decir, como se ha visto, 658.000 € y eso dice mucho a favor de la largueza, seguramente, del Banco Popular, porque las cuentas que a esas fechas mantiene la familia en entidades bancarias sólo son dos: una en Caja Rural y otra en el banco del Opus, las dos, aquejadas de tanto raquitismo, que a Bono le faltaría liquidez para afrontar, siquiera, una avería grave de su automóvil.

No obstante, al igual que Ahorros Familiares SAJA SL., el hipódromo también es extraordinariamente rentable. En tres años ya ha dado un millón de € de beneficios netos, aunque esto tampoco es tan raro teniendo en cuenta que, por ejemplo, las obras que Francisco “El Pocero” Hernando le hizo ahí, no las pagó Bono —al decir del propio Pocero— sino los «patrocinadores» y no hay que asombrarse de que los beneficios sean muchos cuando los gastos los pagan otros.

Volviendo a la declaración de 2004, la consorte de Bono reconoce unos ingresos por su trabajo en la nomenclatura del PSOE de 16.606 € (2.763.005 Pts.) otros 6.400 en concepto de dividendos por su participación en Hípica Almenara, y 13.912 por ingresos derivados de inmuebles arrendados. En el resto de conceptos se repiten las cantidades declaradas por su marido por lo que habrá que entender que le corresponde el 50% de esas cantidades aunque la sociedad conyugal de gananciales estuviera disuelta desde marzo de ese mismo año 2004.

Lo que sí declara como propias Ana Rodríguez Mosquera son 420 participaciones de la «franquicia de Tous» —una cadena de joyerías que vende figurillas de simpáticos oseznos para colgar del cuello— por un valor total de 25.684 €

En conclusión, que sin entrar a analizar detalladamente las inconsistencias de unas declaraciones que nadie se toma muy en serio, incluidos los propios declarantes, entre 1998 y 2004 la familia Bono-Rodríguez ya ha recorrido el camino que separa la vida acomodada de la riqueza y, desde entonces hasta la fecha, han aparecido entre cinco o seis —dependiendo de las fuentes de información— joyerías franquiciadas por la firma Tous; cinco sociedades mercantiles: Hipica Almenara, SAJA, Attack 84, Atalaya 52 y Opalo 8; posee un patrimonio inmobiliario un tanto protéico pero que incluye la finca de 110.000 m2 en que está instalado el negocio de la hípica; el nuevo piso de la C/ San Justo de Madrid; el nuevo chalet de Bargas; tiene otra vivienda de considerables proporciones en Toledo; la soberbia casa de Olías; otro piso más en Madrid, etc. etc. y dejo esto en suspenso porque tengo la viva sospecha de que los descubrimientos relativos a la riqueza de José Bono y familia no han terminado.

Todo esto se ha forjado, si nos creemos los dicho por Bono en sus declaraciones, con la venta de 20.000 m2 suelo rústico en Salobre, cuyo precio no pudo ser superior a unos 20.000 € (algo más de 3 Millones de Pts.) porque a fecha de hoy el suelo rústico en Alcaraz, localidad relativamente cercana a Salobre, pero de mucha mayor importancia y mucho más próxima a Albacete, oscila entre el Euro y los cincuenta céntimos el m2; un crédito de 899.857 € y la venta en los años 85 y 94 de dos pisos adquiridos respectivamente en el 75 y el 79 por lo que, evidentemente, no debían tener ningún parecido con la vivienda de la C/ San Justo de Madrid o con las casas de Bargas y Olías.

Me resulta realmente difícil pensar en alguien que supere en industria y tino inversor a José Bono, pero, para acabar, conviene recordar una información aparecida en el libro de Alejandra Ramón y Ruth Ugalde: El Pocero de Seseña, un texto imprescindible para comprender la historia nocturna de Castilla-La Mancha. En su página 160 se lee lo siguiente:

Verano de 2006. A las puertas del despacho de la ministra de Vivienda, un consejero de una de las mayores inmobiliarias españolas esperaba reunirse con María Antonia Trujillo... Tras las formalidades de turno, Trujillo empezó a contarle una extraña trama de intereses inmobiliarios y supuestos favores políticos en Seseña que salpicaba directamente a José Bono. Moncloa no tenía pruebas, pero sospechaba que las acusaciones eran ciertas y esa podía ser la gran oportunidad para desterrar definitivamente al ministro de Defensa de la política.

Nadie ha desmentido esto.