viernes, 3 de abril de 2009

El Gobernador del Banco de España culpa a Hernández Moltó por la quiebra de Caja Castilla-La Mancha

Ayer Miguel Angel Fernández Ordóñez, a la sazón Gobernador del Banco de España, culpó a los gestores de CAJA CASTILLA-LA MANCHA de la “quiebra” de la entidad. Según Fernández Ordóñez a esta situación se llegó por la “inadecuada gestión de los riesgos” llevada a cabo por Hernández Moltó y por sus hombres de confianza, y también por las “disputas políticas” que derivaron en el “deterioro de la situación”.

Sin pretender saber qué pasaba por la cabeza del Sr. Gobernador del Banco de España en ese momento, creo no equivocarme al considerar que con la expresión “disputas políticas” se refería a la quiebra en el sistema de silencio que había permitido conocer, antes de lo “conveniente” la situación insostenible de la Caja, un conocimiento que puso de manifiesto, públicamente, un estado de cosas inadmisible.

Digo esto porque, por ejemplo, el pasado 2 de abril, El Mundo publicaba que Moltó había ocultado a UNICAJA 1.000 Millones de Euros de créditos morosos en un intento desesperado por hacer creer a los andaluces que absorbiendo CCM hacían el negocio de su vida.

La artimaña, más propia de “trileros” que de otra cosa, por supuesto respaldada hasta el último segundo por el Gobierno de Barreda, fracasó y la “inadecuada gestión” de Moltó salió a la luz antes de que Braulio Medel “picara”.

Ahora la cuestión está en dilucidar si la actuación de Hernández Moltó fue “inadecuada” o, por el contrario, obedecía a un plan preestablecido, a un envite arriesgado pero consciente, que no puede haberse originado en otro sitio que en las maquinaciones de José Bono y de José María Barreda.

Dos días después de la Intervención de la Caja, una “fuente cercana al Gobierno regional” aseguraba que Hernández Moltó les había ocultado la información vital sobre los créditos de la Caja. En ese momento el otrora arrogante Moltó debió tomar conciencia de que había sido designado como chivo expiatorio del fiasco.

Moltó tiene culpa de lo que ha pasado ¿quién lo puede discutir? Pero también es indiscutible que ese hombre, que decía que ningún comportamiento deshonesto, de ser conocido, iba a quedar impune, no podía actuar por propia iniciativa en ciertas cosas, como por ejemplo en estas a las que se refería El Confidencial el pasado 31 de marzo:

La trama manchega de Malaya: CCM prestó a Corulla 15 millones para un pelotazo en Los Alcázares

Fátima Martín.

«Nozaleda, Luis Delso, Sergio Martínez, Domingo Díaz de Mera, los Barco, Sanahuja… La exposición al ladrillo de la intervenida Caja Castilla-La Mancha (CCM) es ingente. Pero de todos los riesgos asumidos, ninguno es tan tóxico como el que la vincula directamente al Caso Malaya. Sus implicaciones son variadas y sorprendentes: van desde Enrique Ventero (Vemusa) hasta Pedro Román, pasando por Montserrat Corulla, mascarón de proa de la trama vasca. CCM hipotecó 12 fincas en Los Alcázares (Murcia) a nombre de Masdevallia, una sociedad de la testaferro de Roca, por 11,5 millones de euros, según el sumario del Caso Malaya. Éste no fue el único trato que cerró con ella.

“Hemos hecho negocio con mucha gente muy conocida”, reconoció a El Confidencial un portavoz de Caja Castilla-La Mancha al ser preguntado por su vinculación con imputados en el Caso Malaya. Ahora bien, dejó claro que “nadie de esta casa está imputado. Somos un modelo en la prevención del blanqueo de capitales”, añadió.

La entidad gestionada hasta el domingo por Hernández Moltó aparece en dos ocasiones vinculada a la popular Montserrat Corulla en el sumario malayo. En una de ellas, CCM prestó 5 millones de euros a Condeor para la adquisición de un palacete sito en la Calle Ortega y Gasset, 32 de Madrid.


CCM emerge en el ‘Caso Ninette’

La otra operación tiene más enjundia. La sociedad Masdevallia, gestionada por Corulla, recibió de Caja Castilla-La Mancha un préstamo hipotecario de casi 15 millones de euros por 16 fincas que forman parte de un pelotazo urbanístico denominado Nueva Ribera en la localidad murciana de Los Alcázares.

“El lugar para invertir es Murcia. Tendrías que ver lo que tengo yo allí. Lo que interesa es invertir en Murcia. Murcia es la hostia”, comentó Juan Antonio Roca a otro empresario en Madrid. Gracias al Caso Ninette, que investigaba las ramificaciones de la corrupción malaya en Murcia, pudimos conocer frases como ésta.

Y lo que Roca atesoraba en Los Alcázares era algo más que unas inversiones con futuro. Era su jardín secreto. Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que desencadenaron la Operación Malaya, los mismos que después continuaron con la Ninette, encontraron en esa vasta propiedad cámaras fotográficas antiguas, un gran número de joyas, así como tres vehículos antiguos de la marca Mercedes, un autobús antiguo de línea regular en perfectas condiciones y 30 cuadros de diferentes autores de renombre, entre los que se encuentran ocho pinturas de Miró, y también una pieza única de gran valor correspondiente a De la Serna. La finca también contaba con un helipuerto, tres naves industriales y un palacete que escondía todas estas joyas.


Los hombres de Bono

Ninette también sacó a la luz los complejos Nueva Ribera Beach y Nueva Ribera Golf, comercializados por la firma One Properties, en los que se iban a desarrollar sendas urbanizaciones de lujo. Asimismo, se supo que Roca era el dueño de una considerable extensión de terrenos en el proyecto urbanístico estrella de Los Alcázares: Torre del Rame. En esta urbanización, situada a pocos metros del mar, se estaban construyendo unas 5.000 viviendas junto a un campo de golf.

Roca admitió ante la juez de San Javier que compró el proyecto Torre del Rame junto a amigos vascos y un abulense. Los amigos vascos no son otros que los miembros de la trama vasca de Javier Arteche (Obarinsa) y el abulense, el imputado malayo Enrique Ventero Terleira (Vemusa). Lo que Malaya y Ninette no desvelaban era la implicación directa de Caja Castilla-La Mancha en Las Lomas de Pozuelo, una de las principales propietarias de Torre del Rame.

Y en Las Lomas de Pozuelo comparten accionariado, además de Ventero, CCM inmobiliaria del Sur y Promociones Miralsur. Vinculados a estas sociedades aparecen dos hombres de Caja Castilla-La Mancha: Juan Tomás Vidal y José Luis Rodríguez Holgado. Da la casualidad de que Juan Tomás Vidal ha desempeñado a lo largo de una década altos cargos en los Gobiernos de José Bono, actual presidente del Congreso de los Diputados, como el de Director General de Hacienda cuando el consejero del ramo era Hernández Moltó, presidente de Caja Castilla-La Mancha hasta hace, literalmente, dos días. Como curiosidad, como ex administrador de Las Lomas aparece en 2004 Luis Portillo, el sevillano que quiso comerse el mundo con Colonial y terminó de nuevo en Dos Hermanas».

Por cierto y Bono ¿qué opina de esto?