domingo, 29 de marzo de 2009

Tras el fiasco de Caja Castilla-La Mancha, es hora de las responsabilidades incluidas las penales si ese fuera el caso

Se ha consumado el fiasco de CAJA CASTILLA-LA MANCHA. El “agujero” que según el ministro de economía no existe, necesita un billón quinientos mil millones de pesetas para ser cubierto o garantizado, como se quiera. El estado de la Caja ha resultado inasumible para cualquier otra entidad. Los últimos meses de Hernández Moltó han ido revelando operaciones sospechosas: Una concentración de créditos intolerable en media docena de individuos que a la vista ciencia y paciencia de la ciudadanía, de la prensa y de cualquiera que lo quisiera ver, tenían como principal virtud la cercanía estrecha a José María Barreda y a José Bono; la financiación de personajes imputados en casos paradigmáticos de corrupción como la Operación Malaya; la asociación directa en entidades mercantiles con esos mismos personajes junto a los cuales se sentaban, hasta ayer al menos, hombres de la “plena confianza” de Moltó como Juan Tomás Vidal, Rodríguez Holgado o Rodríguez Romo, por sólo citar algunos; la renovación, en el último segundo de un crédito de 30 millones a una sociedad del “malayo” Pedro Román y de su socio Juan María López Alvarez que, como vengo repitiendo, también lo era de Roca hasta su entrada en prisión; la presencia junto a ese mismo Juan María Lopez Alvarez de la singular Petra Mateos Aparicio Morales en una sociedad “durmiente” o fantasma llamada ARANJUEZ ECOCIUDAD INTELIGENTE de la que en cuanto se serene un poco la actualidad hablaré detenidamente, lo que no es poca cosa debido a la condición de mujer de plena confianza, tanto de Bono como de Barreda que tiene esta Petra Mateos, presidenta de la sociedad pública TELECOM CASTILLA LA MANCHA, presidenta de HISPASAT y de HISPASAT CANARIAS, consejera de CCM CORPORACIÓN, miembro del Consejo de Buen Gobierno de CCM, y cuyo nombre salió a relucir en relación con el Caso Banesto, el Caso Ibercorp, el Caso Alfaro, el Caso Fondos Reservados, el Caso Atocha, etc.


Todo esto y cuánto a partir de ahora se vaya conociendo despide un intenso fumus malus iuris, un acuciante mal olor que exige perentoriamente investigación y responsabilidades, en su caso, penales; pero no nos engañemos. Cualquiera que haya sido el papel de Hernández Moltó, él no es el último responsable. Los créditos de especial cuantía y riesgo como los que han llevado al fracaso de CCM, necesitan, por imperativo legal, el visado del Gobierno de Barreda. Así pues, nada de lo que ha estado y está pasando en Castilla-La Mancha es ajeno al control directo que la Ley de Cajas modificada por Bono concedió a la Junta de Comunidades y, por esa misma razón, nada de esto es ajeno a la responsabilidad de Barreda y del propio José Bono.

Ahora es el tiempo de someter a escrutinio todas y cada una de esas operaciones, las grandes y las de aparente menor calado, como la del campo de golf de Carranque, donde 9 Millones de Euros se han consumido por VILLA ROMANA GOLF (en la que CCM tiene un 25%) sin que aún se haya movido una sola piedra de ese PAU. Es el tiempo en el que Hernández Moltó nos ha de mirar de frente y a los ojos, si se atreve, y dar respuesta a todo esto.